UNA HISTORÍA DE LEO BARRAGÁN
UNA HISTORIA DE LEO BARRAGÁN:
Éramos unos jóvenes nos comentó Leonardo Barragán, cuenta que un 2 de noviembre de 2021 el y su grupo de amigos sin saber que hacer propusieron visitar la fábrica abandonada de San Bruno, eran las 3:30 a.m. cuando decidimos emprender hacía la experiencia, por amigos en común sabíamos que cosas extrañas les sucedían a las personas que visitaban el lugar.
Con un poco de miedo, pero con mucha curiosidad llegamos,
era una noche fría y despejada, llevábamos linternas y por protección propia
una navaja como medida de seguridad, nos comenta que la fábrica se encuentra
situada en una zona peligrosa y es en esta ubicación en donde muchos de los
maleantes lo ocupan para hacer cosas delictivas.
Ya adentro de la fábrica el ambiente se sentía diferente,
era una sensación algo extraña era un frio pero muy diferente al que se sentía
en el exterior, todos teníamos miedo e íbamos agarrados de las manos, comenzamos
a escuchar algunos sonidos que provenían de una de las habitaciones de la
fábrica era como unas risas pero como de por lo menos 5 personas, caminamos hacía
el sonido pero a medida que avanzábamos disminuía la intensidad de las risas,
desconcertados llegamos hasta el lugar de donde provenían y para nuestra
sorpresa no había nada, era solo un cuarto solitario lleno de cosas viejas y
polvosas en especial nos llamó la atención una cruz como si fuera de panteón
era algo extraño ya que nada tenía que hacer ese objeto ahí, continuamos
nuestro camino y sin percatarnos de otra cosa salimos por el mismo sitió por el
que entramos, pero fue ahí donde todo cambió.
Salimos riendo y pensando en que todo era broma,las personas
que decían ver o escuchar cosas, al salir del sitió a lo lejos veíamos un
objeto que se encontraba a la mitad del camino, decidimos acercarnos y ver de
más cerca lo que se encontraba ahí, con cara de espanto y miedo nos dimos
cuenta que era la cruz que habíamos visto unos minutos anteriores, solo unos
minutos anteriores, cabe aclarar que la fábrica se encuentra cubierta en muchas
de sus partes por la vegetación, al ver la cruz la risas comenzaron de nuevo y volteándonos
a ver todos nos dimos cuenta que en entre esa vegetación unos niños se
despedían de nosotros, todos corrimos hacía el vehículo en el que íbamos y mas
que aterrorizados salimos de ahí, hasta el día de hoy no podemos saber con
exactitud que fue lo que nos sucedió pero si podemos decir que todo lo que se
cuenta sobre ese lugar es cierto.




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